La adoración al Santísimo

Emil.Santísimo

La Adoración al Santísimo

“Si un día ustedes descuidan la adoración del Santísimo, su Comunidad comenzará a desmoronarse”.

En julio pasado [1998] estuve visitando la Comunidad de los Siervos de Cristo Vivo en Castellón, España y quisimos aprovechar esa visita para bendecir la casa de la Comunidad, la Casa del Magnificat que acababan de comprar.

Un hermoso apartamento de dos plantas: en la primera está la Capilla, y en la segunda hay un buen salón para cursos y reuniones y para un pequeño comedor con su cocina.

Después de haber bendecido la casa, hicimos la exposición del Santísimo en la Capilla, y un tiempo largo de adoración al Señor. Luego cantamos un canto de adoración y nos quedamos a los pies de Jesús en profunda adoración.

Durante ese tiempo de adoración, recibí un mensaje del Señor. Un mensaje que me llegó fuertemente al corazón, como aquél que había recibido en Samaná durante el primer Retiro que hicimos antes de comenzar la Comunidad.

Aquel mensaje del primer Retiro decía:“El que mucho ama es capaz de hacer grandes sacrificios por el amado”. Nos había invitado a comenzar la Comunidad sin preocuparnos demasiado de los sacrificios que iban a acompañar esa fundación.

Este nuevo mensaje recibido en Castellón decía: “Si un día ustedes descuidan la Adoración del Santísimo, su Comunidad comenzará a desmoronarse”.

El Señor me dio este mensaje en francés y decía: “Si un jour vous negligez I’Adoracion du Saint Sacrement, votre communaute commencera a s’effriter”.

Me impactó este aviso del Señor, y más todavía relacionándolo a una conversación que había tenido unas semanas antes con alguien de la Comunidad que pretendía que podríamos disminuir las horas de Adoración, ya que tenemos mucho trabajo en nuestro apostolado. No me había gustado esa opinión. Y el mensaje que el Señor me dio en Castellón vino a confirmar mi deseo de mantener la Adoración que es la primera vocación del Siervo de Cristo Vivo.

La adoración diaria del Santísimo es la fuerza de nuestra Comunidad. Es fuente de bendiciones en cada Casa de la Comunidad y en la vida privada de cada Siervo de Cristo Vivo. Y el aviso que da el Señor a nuestra Comunidad nos lo podemos aplicar a cada uno personalmente: “Si un día ustedes descuidan la adoración del Santísimo, su Comunidad comenzará a desmoronarse”.

(“El Padre Emiliano nos escribe” página 127 - 128)