Carta del Padre Emiliano

Diciembre 1993

Yo estoy llegando de Paraguay.  Estamos realmente viviendo un tiempo hermoso: el sábado,  27 de noviembre, había como 17,000 personas en el Centro Deportivo, en Asunción, Paraguay.  En el momento de la Comunión el Señor saná a un hombre que tenía veinticinco años ciego, ¡que no veía nada! Fue impactante cuando el hombre -que tiene cincuenta y un años de edad- después de la comunión, llorando, se acercó.  Quería dar su testimonio.  Dijo que en el momento de la comunión, sintió un calor muy grande en los ojos, y comenzó a ver una neblina.  Después se fue la neblina y comenzó a ver la gente.  Su testimonio lo dio de una vez en la noche.

El ciego de Asunción
Al otro día, por televisión, la gente hablada de la "sanación del ciego" (igual que el "ciego de Jericó", ¿verdad?).  Esto es un signo de que Jesús está vivo hoy.  El mismo Jesús que sanó al "Ciego de Jericó" sanó al "Ciego de Asunción".

El Señor nos ha bendecido mucho.  Pero la gente no nos dejó ni medio día libre.  ¡Quince días llenos, viajando acá y allá!

No permitía una Misa de Sanación
En una diócesis, el obispo no acepta la Renovación, y yo no fui.  Los dirigentes de la Renovación sabían que el obispo no aceptaba la Renovación.  Entonces prepararon una misa de sanación con "una tarde de evangelización" en la frontera con Brasil y nos dijeron: "Allí no nos pueden molestar.  Vamos a celebrar en Brasil".  Pero resulta que la víspera, el obispo se enteró, y nos mandó a decir que no permitía la Renovación en su Diócesis.

Títulos de primera plana

Yo no fui pero la gente, si fue.  Había más de seis mil personas.  Llegaron en autobuses desde Brasil, y de todas las ciudades de los alrededores de Paraguay.  ¡Fue una pena! Salió en el periódico, y yo estaba en primera plana.  Le dije, bromeando, al Presidente de Paraguay, Juan Carlos Wasmosy: "Te quité tu puesto", porque cada día suele salir el Presidente en primera plana.  Pero ahora, en primera plana decía: "Tardif no tiene permiso para celebrar Misa de Sanación en la Diócesis de Concepción".  Yo no fui.  La verdad es que a mí no me hizo nada, pero a la gente le molestó mucho.

Propaganda a la Renovación
Y al fin y al cabo la radio comenzó a hablar de eso, y los periódicos, discutiendo, y la televisión.  ¡Ese Obispo le ha hecho una propaganda a la Renovación Carismática como nadie!  Porque hay mucha gente que no sabía el nombre de la Renovación Carismática y ahora:¡todo el mundo quería saber qué era eso!

La Virgen, modelo de vida carismática
Entonces me tocó predicar a los dos días en el Santuario Nacional de Nuestra Señora de Caacupé, y allí había cuarenta mil personas.  Preparaban la fiesta nacional de la Patrona de Paraguay, Nuestra Señora de Caacupé (que se celebra el 8 de diciembre), y yo di mi conferencia sobre "la Virgen María, modelo de vida carismática".  Hablé de los carismas de la Virgen, modelo de vida en el Espíritu.  Los carismas de María Santísima: carisma de milagros; de curación; de profecía, y dije que María Santísima es la madre de los creyentes.  Ella es modelo de la vida carismática, y no tiene una fe alienante.  Los periodistas lo captaron y lo pusieron en grandes titulares.  Dijeron: "Tardif dice que la Virgen María no tiene una fe alienante".

Sencillamente obedecí al obispo
Así que el obispo ya tiene setenta y seis años de edad.  Yo creo que él perdió la batalla.  Yo no fui al campo de batalla.

Sencillamente obedecí al obispo.  Nunca voy a predicar en una diócesis donde el obispo no me invita o por lo menos donde el obispo no acepta la Renovación.  Pero les diré que son muy pocos los obispos en el mundo donde encontramos un rechazo a la Renovación Carismática. 

Los poco que encontré en los cincuenta y nueve países donde he predicado hasta ahora son tan pocos que podrían sumarse en los dedos de una sola mano.  Como el Papa nos anima a seguir trabajando en esa línea de la Renovación Carismática, se entiende que los obispos en general animan o por lo menos aceptan esta Renovación.

Conclusión
Y de todo esto saco la conclusión de que lo primero y lo más importante es la obediencia.  Si obedecemos, no tendremos problemas.  Después de la cancelación de dicho encuentro, un periodista fue a encontrarme con su grabadora en mano para tratar de grabar algún comentario mío acerca de dicho acontecimiento, y me preguntó: "¿Qué quiere decirle Ud. a nuestra gente que escucha esta emisora en todo el país? ¿Qué dice Ud. al rechazo del obispo de Concepción a la Renovación Carismática?".  Le contesté: "NADA, no tengo nada que decir.  Si el obispo no acepta la Renovación, no voy a predicar en su diócesis.  Y punto.  No tengo nada más que agregar.  Iré a predicar en otras diócesis, pues son muchas las peticiones de retiros que estamos recibiendo por todas partes.  Y seguiremos predicando solamente en las diócesis de los obispos que nos invitan o que, por lo menos, no se oponen a nuestro ministerio carismático".

Así es la obediencia en la Iglesia.

Texto extraído del Libro: "El Padre Emiliano nos escribe" (por John Fleury) Págs. 68-70.